lunes, 19 de noviembre de 2007

En realidad soy un vulgar ladrón.

Juegas a conocer, a mentir con verdades; adivinas lo que quieres imaginarte, pensando que será distinto. Prometes no dejarte llevar y ser firme, para dar la vuelta a algo que empieza a generar una fama que no quieres aceptar... hasta que despiertas, relajado, con el testigo de tu mentira descansando de lado, envuelto en un bolsa de látex para cadáveres.

Enric

2 comentarios:

Ric dijo...

robar temps al temps per construir la realitat... ja ho diu la sabiduria popular: quien roba a un ladrón...

Ric

nInI dijo...

es demasiado bueno...sentí una gran conexión ;)