martes, 17 de noviembre de 2009

Lejos

No hay soundtrack para este relato porque el final de la historia sucede en absoluto silencio.
Sólo rompe su oscurecer el doble parpadeo de los intermitentes y el ligero martilleo del seguro del coche. Los vehiculos aparcados en esta inmensa cuesta recorren de punta a punta y hacia atrás la ventana en un instante, hasta que abrocho el cinturón y me centro en conducir no demasiado deprisa.
Escapo mientras aún es oscuro; muchas veces apago la música y apoyo la cabeza en el asiento imaginando viajar en un tren que me lleve a un final que linde con algo hermoso.
Pero con tu recuerdo anochece; y con la despedida del día empieza la andanza de otra jornada hacia algún lugar que desconozco.
Desenfocado y movido, como un espectro, apareceré en alguna de esas imágenes que mi amigo Iván intentó captar junto a la ventana, con los settings ajustados por mí un rato antes para otro ambiente que quise llevarme con mi Nikon; mientras no podía dejar de pensar en mi silencio, que es el mismo al que acusabas de alejarme, y es aquello que dejamos a medias la última vez que te vi llorar mientras nos despedíamos por teléfono, para no hablarnos nunca más.

Enric

7 comentarios:

Zoe López dijo...

A veces la distancia más larga se recorre durante esa última palabra...

s0da dijo...

Buenas chico,

me he dejado las gafas de pasta en casa :)

Sólo puedo decir que necesito TIEMPO en cantidades industriales.

Un abrazo y pensamientos positivos a mansalva!

clicia dijo...

Silencios...a veces necesarios.

lamaladelapelicula dijo...

Me ha encantado este paseo en silencio por aquí, de verdad de verdad :)

chaly vera dijo...

No hay nada mas placentero que romper una relacion

saludos

V dijo...

la próxima vez que esté por allí te aviso. esta vez fue una escapadilla breve a ver a un par de amigos y oxigenarme.
saca a pasear esa nikon y actualiza, que es gerundio!

saúde!

Irene dijo...

"No hay soundtrack para este relato porque el final de la historia sucede en absoluto silencio"

CHAPÓ!