domingo, 29 de marzo de 2009

Humildad

Si señores, resultó que también tuvo miedo al atroz resultado de ser mal interpretado en sus argumentos. En cada oportunidad invita al diálogo, confiando en que comprendan que la situación que vive junto a sus compañeros no dista demasiado a la que vivieron los que ahora les educan; y que más allá de opiniones o - quizá - erróneas interpretaciones de una actitud extraña de entender, solo reside la intención de hacerles partícipes de nuestros felices días de la marmota y fugaces instantes de tupperware, que consumimos recorriendo los últimos metros hasta la pared del final del callejón, esperando encontrar la brecha por la que entra el claro que nos llevará al nuestro más humilde de los deseos, que es poder trabajar a su lado; ser iguales a ustedes.

Enric

1 comentario:

clicia dijo...

Humildad...esa palabra que parece tan difícil llevarla a cabo, por desgracia.