jueves, 6 de agosto de 2009

Vidas

Jacko no está muerto porque ha vencido a Internet. La ha saturado para que no sea olvidado el día en que se despidió de nosotros. Elvis también vencerá a Internet. Está vivo; lo hará cuando regrese de su viaje alrededor del globo.
Leonard Cohen hará sonar su Hallelujah el día en que nos deje, invadirá el mundo desde lo alto de los skylines mediante ondas hertzianas. Será el mejor de los tributos. Parte de su ser cruzará para siempre el Golden Gate o la Sagrada Familia. Sonará en los antiguos transistores de la época comunista que quedaron atrapados bajo el techo del viejo edificio del mercado de Riga, y su voz pasará de Europa a Asia por encima del Bósforo.
Junto al marco de la puerta; arriba en el cristal y con los bordes llenos de mugre, casi transparente por el maltrato del sol y el tiempo, sobrevivirá invencible una vieja pegatina con el 46 de Valentino. No será solo un sucio perfil de plástico impregnado de grasa y polvo. Su nombre descansará en la ventanas de los talleres de motos, justo al lado de los calendarios de las preciosas pin-ups que nunca han muerto.

Supongo que Elvis, Jacko o Valentino, han andado por las calles de nuestra vida demasiado tiempo para ser olvidados. La vida son dos voces: la de nuestra consciencia, y la del ruido de los trenes, telediarios, o las cajas de supermercado. Nuestro entorno está vivo. Aunque un lunes a las 5 de la mañana bajes a buscar el Ipod al coche y creas no oír nada, verás que el silencio te envuelve con su historia, con los Elvis, Jackos, y Valentinos rondando por allí, aun.

Enric

sábado, 18 de julio de 2009

Tapas y Chocos

Bar Antonio Tapas y Chocos. Una imagen lo suficientemente grande del señor Quesada, Quijada, creo que Quijano, o como quiera que se llamase, preside desde lo alto de la nevera de los helados todo el espacio, que no es mucho. Bar verde y blanco, Bético en todos sus aspectos: un botijo con forma de balón con la bandera blanquiverde, olor a pescadito frito, y banderillas de la feria de abril que van de punta a punta y de pared a pared, balanceándose al pasar por debajo del aire acondicionado. El chef marroquí balbucea palabras ininteligibles mientras se discute con el camarero. Los tres señores mayores meten baza intentando poner paz, mientras que como reyes gobiernan el país desde la barra. Cada uno de ellos es un personaje distinto a los otros dos. El primero de ellos es alto y barrigón, serio, con cara de mala leche, y luce un moreno de camiseta imperio, que esta tarde ha cambiado por la del mundial de España del 82, con Naranjito incluido en medio de la espalda, que se complementa con el cogote rojizo de buen jugador de petanca.
El segundo de ellos presume de gafas de policía y puro, autentico estilo Annibal Smith en el Equipo A saliendo de algún follón en mitad del desierto de Arizona, pero lo hace con su cuerpo escuchimizado de pie en la máquina traga perras, con postura de vieja gloria del barrio - campeón del mundo durante un rato, cuando bailaba el chotis en la plaza con la guapa de la panaderia - luce los mocasines blancos sobre unos calcetines azul claro de impacto que le llegan a la mitad de la espinilla, a un palmo y medio del bermudas gris a cuadros con varias manchas oscuras en el culo.
Chocos, Pijotas, Calamares Romana, Gambas Plancha, Pantumaca con embutido, Pack Lomoqueso y Concretas, Cazón en adobo. El tercer hombre recorre con mirada indecisa la pizarra, para encontrar algo que acompañe la cuarta o quinta copa de Fino. Lo tiene todo fotografiado encima de su cabeza; dibujos enganchados en unos plafones también verdes uva, sobre la barra, que sirven para aguantar las copas y los tickets que la camarera deja en cada uno de sus viajes hacia el exterior del bar.
La chica del delantal negro se acerca a una mesa, y en un plato sirve una rodaja grande de limón a un viejo que relame unos chipirones y algo de pescado frito, y al darse la vuelta se fija en el joven de camisa surfera que escribe en un laptop, escondido en un rincón del bar.

Enric

martes, 28 de abril de 2009

Fin de semana

El humo y una camarera antipática junto a dos cervezas belgas de abadía. Así distraen el diálogo infinito e insomne sobre las películas fantásticas e ineludibles para programadores de videojuegos, y los textos que jamás publica un loco que quiere reencarnarse en piloto de un Mustang P-51 de la RAF durante la Segunda Guerra Mundial. El regalo de Nu y S0da hace que no olvide que tiene un símil inequívoco a Spike Spiegel, no solo por la apariencia física, sino también por ser afortunado en sus amistades.
Un poco más tarde la música no se detiene; Pancho lo hace de maravilla, mientras la mujer ideal para estar enamorado de por vida le abraza por la cintura. Quizá es por la manifiesta falta de compatibilidad sexual entre ambos, o puede que sea por su condición de ex cuñados, pero desde ese instante no deja de pensar en lo afortunado que es.
El sol sale de nuevo. No tiene prisa, y jugueteando entre las sabanas caen en sus fauces un par de capítulos de Maus y 6 o 7 hojas de esos sueños de pan untado con cacao, avellanas y azúcar, que se digieren a toda velocidad.

Maravillosas jornadas!

Enric

sábado, 18 de abril de 2009

Treinta

Puedo explicarles que hoy fui feliz porque pude ayudar a alguien a demostrar que su esfuerzo lo llevará mucho más lejos de lo que imagina. Además, durante la cena disfruté de nuevo de las charlas con mi amigo Nuko sobre esos textos que tengo a medias y que dan forma a algo que intento expresar con palabras, pero que nunca saco a pasear por miedo al "qué dirán" y al "¿pero tú no eras de ciencias?". También he estado alegre porque me sorprendí a mí mismo durante una llamada telefónica, mientras cubría el micrófono con la mano para gritarle a mi amiga Cíntia un "¡sí, de esa chica podría enamorarme!" con rotundidad y sin temor ni duda; y que al final de la noche, después de intentarlo con una Delirium Tremens, entendí que inevitablemente soy el chico de la Märzenbier, y que hoy es una de esas tantas razones que me hacen compartir un pasado común con la gente a la que amo, y que los treinta no son más que la continuidad de mi esfuerzo por llegar a ser alguien que se levante cada día alegre, feliz y orgulloso de ser quien es, y de proceder de donde procede.

Enric

domingo, 29 de marzo de 2009

Humildad

Si señores, resultó que también tuvo miedo al atroz resultado de ser mal interpretado en sus argumentos. En cada oportunidad invita al diálogo, confiando en que comprendan que la situación que vive junto a sus compañeros no dista demasiado a la que vivieron los que ahora les educan; y que más allá de opiniones o - quizá - erróneas interpretaciones de una actitud extraña de entender, solo reside la intención de hacerles partícipes de nuestros felices días de la marmota y fugaces instantes de tupperware, que consumimos recorriendo los últimos metros hasta la pared del final del callejón, esperando encontrar la brecha por la que entra el claro que nos llevará al nuestro más humilde de los deseos, que es poder trabajar a su lado; ser iguales a ustedes.

Enric

sábado, 21 de febrero de 2009

Subterfugio

Él ignora la etiqueta de extraño, pero coincide en que tiende a mantenerse distante a los conflictos. Siempre sereno, analítico y metódico. Racionalidad extrema. Espera sin miedos y no se aturde.
Esta vez algo es distinto. Tiene un nudo en el estomago. Empieza a escribir y su teclado parece un piano. La llovizna de letras va creando una linea discreta que se ensancha en el espacio. Los segundos se suceden y las palabras van siendo rimas asonantes sin pausa, que le ayudan a separar su cuerpo de hombre del espíritu de niño, y a macerar el dolor y la angustia en su silencio.
Recuerda cuando esta mañana pasó quince minutos de pie, en silencio y absolutamente solo. Aprovechó el espacio para hacer una introspección incómoda. Su inconsciente barajaba múltiples hipótesis, hasta que el golpe de sinceridad le hizo entender que el peor de los casos era posible. Reaccionó, y conteniendo la ira susurraba asegurando no creer en nada, pero al abrir los ojos no pudo evitar buscar una nube blanca en el cielo para pedirle que le echase una mano.
Ahora ya asume que está asustado.

Está tranquilo, pero no consigue reconocer sus ojos enrojecidos en el espejo del lavabo. Se da cuenta que únicamente se puede perder en ese maldito gambito innegociable, y que solo está en su mano salir a delante, como precisamente ella ha hecho siempre.

Enric

domingo, 25 de enero de 2009

2186

Siempre es ágil con las palabras al formalizar cualquier argumento, y eso le facilita el poder dar el pego para parecer un buen chico. Llega a los exámenes estudiando algo menos de media hora la tarde anterior. Se sienta en la mesa haciendo volar el bolígrafo sobre una mano, y con los ojos cerrados recorre los rincones de su cortex para recordar y analizar lo que explicó la profesora en las últimas clases.
Al salir de la escuela las cosas no van tan bien como algunos piensan, pero él siempre mantiene ese parecido alegre y simpático de chaval de barrio, incluso con los que por miedos o temores demuestran una distancia que roza la antipatía... y aún así prevalece el jovenzuelo honrado y humilde que siempre se presta a echar una mano, aunque lo continúen etiquetando y abofeteando con silencios incómodos. Sabe que nació mitad montaraz, mitad pirata romántico, y por eso no esconde su pasado corso y ajetreado. Acarrea un don que le prohíbe mantenerse en silencio - el chico inquieto que jamás pasará inadvertido, el que para siempre perseguirá las estrellas -, decía el viejo Paco. Es la pieza que jamás encajaría en el puzzle.
Sabe que la vida tiene caminos de ida y vuelta, y cree que andar dando la espalda a lo que todos piensan también es avanzar.
Algunos le llaman Outsider, pero él sabe que la sensibilidad es lo que te hace sentir vivo. Ser consciente que la vida es lo que se le escapa a cada hora que pasa y que, por mucho que quiera detenerlo, va a seguir marchándose sin remedio.
...Y así está, dando un vuelco a su vida, con buen resultado porque cada mañana a las 6 en punto sonríe al levantarse. Nadie puede decirle que cometió un error.

Enric

domingo, 11 de enero de 2009

Son los no muertos

S0da, amigo; te escribo esta carta porque ha llegado el momento de emprender algunas acciones. Espero que tu esposa me perdone, pero lo que hay en este sobre va a cambiar tu vida. Vas a dejar tu casa. No vas a querer tener hijos. Lo abandonarás todo. Las cosas están cambiando. El mundo se mueve, y los últimos días se acercan.
Yo se que tu también los sientes. Han empezado a tomar las calles. Los ves al montarte en el tren por las mañanas. No hablan con nadie, ni siquiera parpadean. Son los primeros síntomas. Las miradas perdidas los delatan y ya estamos en ese futuro tan oscuro que habíamos predicho. Si buscas en la multitud los podrás ver entre los que esperan en los semáforos. Te darás cuenta porque siempre andan desorientados y sin rumbo. Los gobiernos lo saben y no tardaran en declarar el estado de excepción. Es demasiado tarde, la tetradotoxina se ha propagado, ya están entre nosotros.
Son los no muertos.
Todo se tuerce y los últimos instantes de nuestra civilización tal y como la hemos conocido nos llevan a un desenlace aterrador.
Sabes como actúan y como se mueven, son imparables. Violencia extrema. Tendremos que estar preparados con armas de fuego y defensas caseras para la lucha cuerpo a cuerpo: Chaquetas de cuero reforzadas con cintas adhesivas, Magnums calibre 357 con balas expansivas para garantizar el blanco, escudos de plástico, todo terrenos para evacuar a niños y mujeres, sprays de pimienta, y como último recurso golpes de machete para partir cabezas como sandías.
Prepararemos técnicas de guerrilla urbana para combate defensivo, batalla campal y estrategias de ataque para eliminarlos en masa rodeándolos con fuego mediante cócteles molotov.
El final se acerca y tendremos que estar preparados.

Salud y suerte, amigo. Estamos en lucha.

Enric
PD: Felicidades, S0da :)

domingo, 14 de diciembre de 2008

Dime que estás!

Las horas se precipitan. Los gestos amables no siempre son bien recibidos, y a la vez se le amontonan los dossieres colorados en la mesa del estudio. Ha estado media hora algo cabizbajo, pero sale a flote. Entiende que unos días son mas agradecidos que otros, pero le da rabia cabecear en el sofá durante media hora antes de la cena, porque sabe que luego intentará escribir algo con prisas, que finalmente desechará por no poder darle un sentido o porque no supo donde ubicarlo. Luego ha quedado, le han invitado a tomar un té.
La chica que le gusta no viste moderna ni está al día de las últimas tendencias; tampoco luce un look agresivo para ser la más cool del fin de semana. Trabaja con enfermos, es sencilla y buena gente, y si a él le resulta especial es porque ella también cree de corazón en esa locura de trabajar para las personas... y además no tiene miedo a despertarse sola o a hacer la cena únicamente con el telediario como murmullo de fondo. Es ella porque se acepta y se respeta, porque tiene claro que en la vida solo hay que rendirle cuentas a uno mismo, y porque entiende que cada cual vive su propia vida pero es obligación de todos mejorar el mundo.

Enric

domingo, 16 de noviembre de 2008

Quien soy?

El señor Kinder pregunta por mí. Fué mi profesor hace unos años. Parece sorprendido, tengo la sensación que no es capaz de reconocerme. Creo que duda si soy o no el mismo... bueno, para contestar a esa pregunta debería estar seguro de quien soy ahora. Pues bien, supongo ser alguien inquieto y sencillo, que un día decidió que el corazón gobernara su vida. Creo que la sinceridad con uno mismo es el único método para encontrar el lugar al que perteneces. Desde entonces mi cabeza alzó un vuelo sin temores, se trató de hacer introspección e intentar entender que viento me llevó al sitio donde me encontraba. Fueron muchas reflexiones las que me enseñaron quien soy en realidad, y cual era mi extraña relación con el mundo que me rodea.

Enric